Víctor Hugo a Adorni: “Inútil socarrón de boliche orillero que finge ser guapo”
En su editorial, el periodista y conductor de La Mañana analizó el impacto de la marcha del 24 de marzo, en el marco del Día de la Memoria, y cómo el negacionismo del Gobierno reedita una justificación a las atrocidades más sangrientas que vivió el país.
El spot del Gobierno sobre el 24 de marzo pretendió enfrentar todo el día la serena alegría del sol, las banderas, los cantos y la poesía de una jornada memorable.
Una nieta recuperada que vive la confusión comprensible de su historia es nota fuerte de hoy para algunos medios. Para reforzar la idea de que la historia “no es tan así”.
El amor es asunto complejo, pero usarlo como lo hizo el gobierno de Milei, a nombre de las corporaciones, es una atrocidad. Cómplices tardíos de los genocidas, los integrantes del gobierno se comportan como lo hubieran hecho entonces.
Hubieran visto con naturalidad el robo del bebé o la beba arrancados al primer instante de la parición. Y todo el resto de las operaciones las hubieran aprobado.
¿Habrá un argentino, un ciudadano que no va nada en los intereses del gobierno y de la corpo, alguien libre, capaz de estar de acuerdo con ese monstruoso spot de propaganda a favor de los que cuentan la historia como les conviene?
Magnetto dice en la tapa que la marcha fue de la oposición. Estaban allí por el conflicto con Milei. Esa fue la cuestión, no piensen más.
El maravilloso Día de Memoria, Verdad y Justicia sucedió porque hay una buena parte del pueblo que no quiso la dictadura, la muerte, las desapariciones, las apropiaciones y la tragedia económica planificada. No, no es por eso, dice Clarín. Fue una plaza más de opositores. Un asunto político de ahora.
Verlos caminar juntos a Videla y Magnetto en la película LS83 que pueden ver el domingo en el Malba permite entender por qué la pueblada de ayer es por ellos.
Porque la dictadura cívico-militar tiene un símbolo en esa filmación del día que Papel Prensa inauguró la planta de la empresa que robó con la tortura, el miedo y la acción periodística criminal de Clarín. Así juegan siempre los herederos del horror en sus páginas.
Muchos genocidas militares han estado o están presos. Los civiles están vivitos y coleando y son dueños de la vida de millones de argentinos. Y ahora no marcha el pueblo por la dictadura feroz y asesina. Va porque está desconforme con Milei. Son opositores políticos de hoy.
Y ellos siempre escondidos, detrás de las juntas o de los diarios y canales. Haciendo sin fusiles el daño de la proscripción y la muerte anticipada. Acribillando con titulares. Tinta por sangre.
Y los que van a la calle con una bandera gigante son de la oposición. Eso es lo que pasa. Tranquilos con eso, con la bandera y con la marcha. Son opositores.
Milei no solo les vino bien para el robo descarado del país. Para que les baje impuestos, les dé empresas superavitarias, ventajas para los negocios, hacer plata sin trabajadores, reforma laboral, penal, y la represión que les sale bien, muy bien en la dictadura cívico-policial.
También Milei les permite disimular la vieja y atroz complicidad, nacida en junio del 75 cuando Martínez de Hoz fue a pedirle a Videla que diese el golpe de Estado.
¿En qué estábamos hasta ayer? Ah sí, en Adorni. Bueno, el hombre da una conferencia. Sabe que para seguir tiene que dar la cara pero anda buscando cómo hacerlo.
Así que se ha decidido por un shock, hacerlo de una, con todos, y después, cuando le pregunten mil veces, responder mil veces: “Eso ya lo aclaré”.
En fin, ya es extraordinario como hecho político que Adorni siga como Jefe de Gabinete, así que todo puede esperarse de esa banda descontrolada. Y esa oposición, aquí sí cabe decirlo así, Clarín, esa “oposición”, que declara en una entrevista que “hay que ver si puede seguir siendo jefe de gabinete”.
Se lo preguntan, se lo plantean, pero vaya a saber uno, ¿no? Por ahí sí, si puede seguir siéndolo. A Ginés lo arrastraron a la muerte por el tema de la vacuna, después de servir al país como pocos.
Para Adorni, inútil socarrón de boliche orillero que finge ser guapo, vamos a ver, habrá que echarle un vistazo al asunto. Por ahí no, por ahí sí.
Y como todo pasa. La marcha será de la oposición y Adorni un muchacho un poco rápido para darse la buena vida que todos nos merecemos. Así se escribe la historia. Sin verdad y sin justicia.
Víctor Hugo Morales
